El Estadio Olímpico de Munich fue el escenario del triunfo de Maryna Bej-Romanchuk. La atleta ucraniana no solo se llevó el oro, sino que cautivó a todos con su imponente presencia física y una potencia de salto inigualable.
Con su equipación técnica ajustada, Maryna exhibe una musculatura perfectamente esculpida que resalta en cada fase del triple salto. Una combinación magistral de fuerza, precisión y belleza atlética que la consagra como una de las grandes soberanas de la pista. 🔥







joder qué pedazo de culo!!!
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